domingo, 14 de septiembre de 2014

Historia del Luchador de Plástico







El luchador de plástico es un juguete de gran tradición mexicana, provienen de los años 50´s. Son juguetes fabricados por manos desconocidas, aparentemente sus creadores se ocultan para no pagar impuestos.
Cada vez menos puestos los expenden, pero las características son constantes: Casi se despintan al tocarlos, nunca uno es igual a otro, entonces ¿qué los hace coleccionables?, antes de contestar la pregunta describiremos como se fabrican.
La figura se produce en talleres casi caseros, pero comienzan a dejar de producirse porque una pieza tiene un costo de producción alto en comparación con su precio a la venta, amén de que se invierte mucho tiempo en fabricarlos y pintarlos.

Están fabricados en poliuretano proveniente del reciclaje de bandejas, cubetas y juguetes viejos, las cuales hechas polvo se ponen a hervir a 400 grados centígrados.

El plástico se inyecta en moldes, la mayoría de las veces por la cabeza, razón por la cual esta parte suele lucir plana.

Cuando el molde se abre de el "nacen" cuatro luchadores, los cuales caen a una tina de agua fría que ayuda a que no se deformen. Posteriormente son decoradas con una pintura industrial.

¿Alguna vez te has preguntado quién definió la figura con la que todos conocemos al luchador de plástico?, esa posición la tiene porque así poso "El Santo" para algunas fotografías de la época. Pero no fue la única.
En los años 50´s cuando vieron la luz, únicamente salieron dos: la del "Santo" y la de "Blue Demon", la figura de "Demon" era más musculosa, porque "Demon" era más musculoso que "Santo" en la vida real, sin embargo la figura de "Demon" desapareció con los años. Actualmente ninguno de los fabricantes la produce.
Artesanos anónimos compraban los luchadores en grandes cantidades y los personalizaban con el luchador del momento, normalmente los vendían fuera de las arenas de lucha libre para que el público los comprara ya sea como juguete o recuerdo, con el tiempo quienes comerciaban con esta figura dejaron de hacerlo ya que requería horas de trabajo y su costo de elaboración apenas dejaba una ganancia. Poco a poco estas piezas fueron sustituidas por otras importadas de Asia que ya venían decoradas y estaban articuladas.
La escasez de la tradicional figura de luchador aumento su interés (y su valor), trascendiendo a convertirse en objeto único desarrollado ahora por artistas que a través de una ardua aplicación de creatividad logran auténticas obras de arte.
La aptitud, el talento y la genialidad de cada artista se desarrolla creando constantemente y poniendo a prueba su sensibilidad personal, La pieza se vuelve de colección y rara vez se ocupa como juguete ya que su naturaleza ha trascendido esa condición.
No fabrico juguetes, los mejoro. Cada pieza es una pequeña obra de arte y como tal ese destino tiene: una pieza para coleccionistas exclusivamente y mis clientes son adultos jóvenes como yo, que jugamos alguna vez con estas figuras para posteriormente al paso de los años reunirlas todas, decorarlas nuevamente y coleccionarlas con nostalgia.
Cortesía de nuestro buen amigo Ixma-Toys

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