viernes, 27 de abril de 2018

Vida independiente




La semana pasada, en Pachuca, me reencontré con mis compañeros que luchan por su cuenta






En esta ocasión tenía planeado escribir algo relacionado con el Premio Nacional del Deporte que entregó el presidente Enrique Peña Nieto, pero este acontecimiento, en el cual mi querido padre El Santo recibió el galardón al Mérito Deportivo, tuvo una extensa cobertura en los medios. Así que decidí compartir con ustedes otra grata experiencia que viví el pasado sábado 21 de abril, cuando acompañé a mi hijo, Santo Jr., a la función de lucha celebrada en la ciudad de Pachuca.  
Llegué al Palenque de la Feria, sin estar programado, y me encontré con muchos compañeros que estimo.   Créanme que este reencuentro fue muy emotivo porque a varios de ellos no los veía desde hace 20 años, como fue el caso de Romano García (Mr. Cóndor). Este hombre luchó con mi padre, El Indómito, Sismo, (hoy Coco Rojo) y Coco Azul. También pude estrechar la mano de Ricky Banderas, “El Mesías";  a mi compañera la Briosa, hija del gran Sugi Sito, así como a   Black Warrior, entre muchos compañeros más.
Recordar los tiempos del Toreo de Cuatro Caminos, de Triple A (cuando era una empresa exitosa), las anécdotas, luchas, sucesos y también tristezas hizo que esta noche se llenara de emociones y nostalgia. 
Desde ese día he reflexionado lo que implica ser libre y, a través de estas líneas, quiero felicitar a mis compañeros que han dado el importante paso de ser independientes. Tal es el caso de Octagón, Máscara Sagrada Jr.,  El Zorro y Cibernético.  
Nadie nos impide ser libres,  sólo nosotros mismos,  y cuando descubrimos esta maravillosa virtud nos sentimos muy bien. Sin embargo, llegué a la conclusión de que cuando los seres humanos tomamos conciencia, buscamos un cambio y aprendemos a decir ¡no! y defendemos nuestros derechos e ideales, la mayoría de la gente se molesta al ver nuestra nueva y sana actitud. La razón es muy simple: se  enojan  porque ya no nos pueden manipular. 
Recuerdo que mi padre dijo  que nadie tiene derecho a explotarnos, así que muchos otros luchadores,  al ver la determinación y valor de El Santo, siguieron sus pasos. Poco a poco fueron más y más los que decidieron cambiar la esclavitud por la libertad y se formó con el tiempo un importante grupo de luchadores que fue conocido como los  independientes. 
Ese selecto equipo estaba formado por El Santo, Mil Máscaras, Blue Demon, Huracán Ramírez, Rayo de Jalisco, El Solitario, Dr Wagner, Ángel Blanco, Ray Mendoza, René Guajardo y Aníbal,  entre otros. Ellos  comprobaron que juntos y unidos podían ganar mejores salarios,  viajar en mejores condiciones y llegar a mejores hoteles. No por sentirse estrellas, sino por que así podían descansar y rendir al máximo en cada función.  
Estimados lectores de El Gráfico: Con mucho orgullo les puedo decir que,  hasta ahora, la mayoría de los hijos y descendientes de estos grandes luchadores seguimos siendo independientes, defendiendo el estandarte de nuestros padres. 
Nos leemos la próxima semana para que hablemos sin máscaras.
El Hijo del Santo

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