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lunes, 22 de octubre de 2018

Reseña: El Hombre detrás de la Máscara — Una biografía tibia del Hijo del Santo

El Hijo del Santo en una función de lucha

Un documental que se queda a medio camino, en parte por su pobre diseño de producción.





Lo admito, soy uno de esos extraños seres que son fans de las biografías. Desde mi adolescencia disfruto leyendo sobre la vida de los personajes célebres (e incluso de los no tan célebres), conocer sus secretos, sus triunfos y fracasos, así como los momentos que humanizan a los héroes y villanos de la cultura popular. Por eso, sé que normalmente las biografías oficiales, las que cuentan con el aval del personaje que retratan, así como las autobiografías, suelen ser más sosas y menos interesantes, por preocuparse demasiado por mantener impoluta la imagen del biografiado.
El Hombre detrás de la Máscara, el documental sobre el Hijo del Santo dirigido, producido y escrito por Gabriela Obregón (esposa de El Hijo del Santo), no escapa al mayor problema de las biografías oficiales, a pesar de ser interesante (sobre todo la primera mitad de la cinta), no deja de parecer un homenaje del luchador a sí mismo. Además, uno muy pobre en cuanto a recursos técnicos.


La última lucha de El Santo (Hijo del Santo)

Primero fue el Santo

Cuando yo era niño, a pesar de ya estar muerto, El Santo estaba presente en la mente y memoria de todos los mexicanos. Semana a semana teníamos a nuestro alcance las películas del personaje y, además, podíamos ver en los encordados al continuador de la leyenda quien, a pesar de su corta estatura, era uno de los mejores luchadores de finales de los ochenta y principios de los noventa, con una técnica que, de acuerdo a varios expertos, era mucho mejor que la de su padre. Sin duda, el Hijo del Santo daba grandes espectáculos en el ring, combinando lucha a ras de lona con vuelos muy estéticos, que lo encumbraron muy pronto en el gusto de la gente. En más de una ocasión recuerdo a la Arena México rugiendo de emoción gritando “¡Santo, Santo, Santo!” en honor al Hijo del Santo.
Justo por lo anterior, estaba ávido de conocer información sobre el Hijo del Santo. En el documental vemos el camino que tuvo que tomar el hijo de Rodolfo Guzmán hasta convertirse en El Hijo del Santo, y la primera parte de la película está bien armada. La narración del relato de El Hijo del Santo se acompaña de material de archivo, grabaciones familiares y algunas entrevistas, que nos dejan ver la historia de un niño (el décimo y último hijo de Santo) que soñaba con ser luchador para seguir los pasos de su padre, una madre con problemas de salud, que eventualmente termina por fallecer muy joven, y una dinámica familiar propia de la clase media en asenso de los años sesenta y setenta.
En esta primera parte vemos constantemente la presencia de El Santo. Pero es El Santo en la etapa final de su carrera. Recordemos que, cuando nació, al futuro Hijo del Santo le tocó crecer con un Santo ya consolidado como una estrella. La historieta de José G. Cruz tenía 10 años de éxito, y tenía por lo menos 8 películas estrenadas. Así, al hijo menor del luchador, le tocó más la parte de estrella de cine de su padre, con todos los lujos y comodidades, que el lento ascenso a la fama. Por eso, algunos de los problemas del “continuador de la leyenda” en su infancia son diferentes a los que nos tienen acostumbrados otros documentales de lucha libre, en los que vemos a personajes surgidos de las clases populares.


(Hijo del Santo)

El Hijo del Santo contra la soledad

El gran problema de infancia del Hijo del Santo es la soledad, y vemos que es algo que se extiende a buena parte de su vida adulta. De niño su padre está constantemente ausente, grabando películas y luchando, su madre también tiene poco tiempo para él por sus tratamientos médicos, luego fallece y se queda al cuidado de sus hermanos mayores, que ya están en una etapa de la vida en la que no tienen mucho tiempo para él, además, tiene que afrontar mudarse a una enorme casa en Tulyehualco, gigantesca, con alberca… pero prácticamente sin vecinos, y con muy pocos amigos que se atreven cruzar la ciudad para llegar a verlo. Su tío, el luchador Black Guzmán, asume entonces un papel importante en su vida, como una especie de nana, pero también fallece joven. Así, la constante en la vida de El Hijo del Santo son las perdidas y la soledad.
Afortunadamente, a él -como en el cine- lo salvó el Santo, que comenzó a llevarlo a las grabaciones de películas y poco a poco, no sin cierta renuencia, dejó que entrenará en el gimnasio, a la par de sus estudios académicos. A partir de aquí, vemos poco a poco el desarrollo de la historia, ver el interés de Santo en que su hijo siga sus pasos.
También vemos que el problema de la misantropía es algo heredado, que el mismo Santo en algún momento de su carrera, comprendió que mucho de su prestigio recaía en su misterio. Por eso, procuraba no salir a fiestas, ni reuniones familiares, y en los mismos vestuarios de las arenas llegaba y se iba enmascarado. El Hijo del Santo asume esa misma actitud, y revela que se volvió más extremo luego de que su primera esposa lo dejó. Con Gabriela Obregón, su actual esposa, encuentra un nuevo núcleo familiar pero, aun así, el fantasma de la soledad se mantiene. Incluso, en la parte final del filme, vemos que su propio hijo, Santo Jr, se da cuenta del destino familiar: “se que voy a ser un ermitaño”, dice.
Si éste hubiera sido el hilo conductor de la historia tendríamos algo más interesante. Y ese es el problema de la cinta, que en ningún momento queda claro que nos quiere contar más allá de la vida de El Hijo del Santo, pero sin un hilo narrativo real.


(Hijo del Santo)

Un documental de bajo presupuesto

La talla de la figura del Hijo del Santo, uno de los luchadores mexicanos más famosos de las últimas 4 décadas, hacía pensar que su documental tendría una buena factura. Pero la cinta prácticamente consta de el luchador hablando a cámara durante más de una hora y media, con algo de material de archivo, y unas cuantas entrevistas, que no aportan mucho a la narrativa.
Así, la historia de El Hijo del Santo no luce. Sobre todo si se compara con otros recientes documentales del mundo de la lucha libre, que sin exagerado presupuesto, logran presentar historias interesantes, incluso en personajes que no tienen la fama del enmascarado de plata. Basta ver alguno de los episodios de Nuestra Lucha, la serie documental del Canal 22, para ver algo con mejor propuesta narrativa.
Por si fuera poco, después de el inicio de la carrera de El Hijo del Santo, la cinta da tumbos, saltos enormes de tiempo que impiden que sepamos de la interesante carrera del luchador. Así, se pasa por alto momentos espectaculares, que merecerían aparecer en el documental, desde sus primeras luchas en el extranjero, su extensa rivalidad con el Negro Casas, su relación con Blue Demon Jr, o sus luchas de apuestas en contra de Aristóteles I y II, Espanto Jr, Kato Kung Lee, Silver King, Cuchillo, Black Shadow Jr, Scorpio, Jr e incluso Principe Island -quien después se volvería famoso como La Parka (L.A. Park). Incluso su crítica al CMLL y Triple A, a los que acusa de maltratar a su talento, se queda a medio camino. En entrevistas a medios, y en sus mismas columnas de opinión en los diarios que ha colaborado, El Hijo del Santo ha dado buenos argumentos en contra de las dos empresas más importantes de lucha en México, pero en el documental su crítica se siente tibia.
Así, el documental se siente como una oportunidad perdida. Aun así tiene buenos momentos, y será imperdible para los fans de El Santo y El Hijo del Santo.


(Hijo del Santo)
Lo bueno
  • La primera media hora
  • Varias de las anécdotas que se relatan
  • Descubrir que Santo se desenmascaró en otros programas antes que en Contrapunto
  • Ver, medianamente, humanizado a un ídolo de masas
Lo malo
  • Los valores de producción
  • La última parte se siente apresurada
  • Desperdician la oportunidad de contar la carrera del Hijo del Santo
  • Algunas entrevistas no aportan nada
  • Puede ser monótona
Veredicto


(Hijo del Santo)

La película es imprescindible para los fans del Santo y El Hijo del Santo. Incluye material casi nunca antes visto, como parte de sus luchas como Korak, el hijo de Tarzán, y la ocasión en que el Santo se quitó la máscara en un programa de Ricardo Rocha, antes que en el famoso programa de Zabludovsky. Sin embargo, puede ser monótona para todos aquellos que no son fans de la lucha o del personaje, y un buen documental busca atraer, sobre todo, a aquellos que normalmente no se interesan por estos temas. Ojalá, en un futuro no tan lejano, veamos un buen documental sobre el Hijo del Santo, el personaje lo merece.


Título: El Hombre detrás de la Máscara.
Duración: 108 min.
Director: Gabriela Obregón.
Elenco: Hijo del Santo, Santo, Blue Panther, Jaime Maussan, Jacobo Zabludovsky, Coloso Colosetti.
País: México.

viernes, 19 de octubre de 2018

Inmortalizan con documental el legado de El Santo


Foto: Especial





El Hijo del Santo describe su vida al lado de su padre en el documental El hombre detrás de la máscara

En el número 219 de la avenida Tamaulipas, en la Condesa, hay un local que sobresale de entre los grises de la colonia. En la vitrina puede verse una máscara de plata, que inmediatamente remite al Santo. Al entrar a la tienda uno puede encontrar cientos de artículos que van desde vasos, pines, cuadros, cómics y un sinfín de artículos referentes del ídolo mexicano, el enmascarado de plata.
“Si fuéramos panaderos, el bolillo de aquí sería la máscara; eso es lo que más se vende”, dice El Hijo del Santo, quien presume orgulloso el éxito de la tienda. El alcance de El Santo es tal, que antes de comenzar la entrevista que tiene pactada con El Sol de México, dos visitantes colombianos, que vinieron a conocer este recinto que parecería sagrado, se toman la foto con él y le expresan la admiración que le tienen a su padre.


Foto: Especial

“Muchos extranjeros vienen de Europa y Estados Unidos. Yo tuve la oportunidad de luchar en Francia y en Londres, es impresionante cómo la gente conoce al personaje gracias a las películas de El Santo. Y hay que recordar que cuando en México eran tachadas de "churros", en Europa se les consideró como películas de culto, y luego fueron reconocidas aquí así”, dice.
Su imagen, sus historias, sus aventuras, pero sobre todo su legado, ha permanecido vivo durante 36 años gracias a El Hijo del Santo, quien ahora presenta el documental El hombre detrás de la máscara, donde cuenta cómo fue su crecimiento junto a uno de los personajes más icónicos de la cultura popular mexicana.


“Lo que yo quiero mostrar es justo eso, que el hombre detrás de la máscara es un ser humano como cualquiera, alguien que vive un proceso de diferentes situaciones en la vida para lograr objetivos y sueños”, dice el protagonista de este largometraje dirigido por Gabriela Obregón.

Foto: Especial

En este archivo fílmico se pueden ver dos historias de éxitos y fracasos similares que vivieron tanto de El Hijo del Santo como su padre. Y es a través de la voz del primero que se cuentan estas anécdotas que dan otra imagen a este héroe de la cultura popular mexicana.
Con la máscara me ven invencible, un hombre fuerte en el ring, luchador; pero bajo la máscara hay un hombre con debilidades, que es vulnerable y que como cualquier ser humano también conoce el dolor, también llora y sufre. Y es lo que quiero que el público conozca 
Aunque El Hijo del Santo dice que no se trata de una desmitificación del personaje, sí señala que es una manera de hacer que el público vea la vulnerabilidad de un ser humano como él.
“Obviamente no soy Batman, ni Superman, que no existen pero los vemos como superhéroes. Es muy claro que El Santo y El Hijo del Santo somos verdaderos. Pero a veces la fuerza del personaje es tal que a veces no pueden creer que tú puedas tener problemas. No es la intención desmitificarlo, sino que conozcan lo qué hay detrás”, explica.

Foto: Especial

El hombre detrás de la máscara se estrenará el 18 de octubre por una razón muy simple: “es el día en que hice mi debut en el ring”, dice el luchador. Esta es una manera de volver a ver a El Santo en la pantalla grande, y espera que sea también el principio de una nueva época donde este personaje regrese al cine con más historias como las de antes.
“Lo que a mí me gustaría es regresar al cine con una película de acción, de aventuras. Ya sea conmigo o con mi hijo, un joven de 21 años que está enterito y que puede ser el futuro Santo cinematográfico. Sería interesante, porque para las nuevas generaciones sería revivir este género cinematográfico y que El Santo regrese a la pantalla grande”, adelanta, aunque al parecer todavía es un plan a largo plazo.
Cortesía: www.elsoldemexico.com.mx