sábado, 27 de enero de 2018

Rinden homenaje a El Santo, ícono de la cultura popular


Más de 200 artículos del luchador mexicano El Santo, entre los que destacan su cinturón de Campeonato Nacional de Peso Medio, fotografías, carteles publicitarios, portadas de historietas, máscaras y capas integran la muestra 100 años. Santo, el enmascarado de plata, que se presenta en la Casa de la Cultura de Puebla.




En el centenario de su nacimiento, Rodolfo Guzmán Huerta (1917-1984), quien dio vida a El Santo y ha acompañado por décadas a generaciones de mexicanos, es recordado como ícono de la cultura popular mexicana, leyenda de los encordados, superhéroe de historietas y películas de terror, quien combatió contra malosos, zombies, hombres lobo y mujeres vampiro.
La exposición con la que se le rinde homenaje da cuenta de la vida cotidiana y fama del luchador mexicano a partir de la colección particular de El Hijo de El Santo, informaron los organizadores en un comunicado.
Así, los visitantes podrán conocer momentos tanto de la vida pública como privada del ícono mexicano de la lucha libre. Se puede apreciar a El Santo compartiendo con actrices y actores, los fotogramas de filmes como Atacan las brujas, Santo vs El Estrangulador, Santo en el tesoro de Drácula, Santo contra la invasión de los marcianos, Santo vs los zombies, Santo contra la invasión de los marcianos, Operación 67 y Santo y el águila real, además de 16 portadas e ilustraciones de la historieta editada por José G. Cruz. La exposición 100 años, Santo, el enmascarado de plata, abierta hasta el 30 de enero del 2018 en la Casa de la Cultura de Puebla.
Cortesía: http://www.cartademexico.com

viernes, 26 de enero de 2018

Sigue la fiesta

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Con motivo de su centenario, El Santo será el primer luchador en recibir el “Premio al Mérito Deportivo”, de la Conade






Hablar de El Santo, es hablar de la gran historia del gladiador enmascarado más importante de la lucha libre nacional e internacional. 
También es hacer referencia  al luchador más taquillero, enigmático, idolatrado y querido que ha existido en nuestro país.
No hay nadie como Santo, ¡El Enmascarado de Plata! Y créanme que no estoy exagerando. Y no hablo así de él porque tuve la gran bendición de ser su hijo. ¡No! Realmente no hay una persona, al menos en los países de habla hispana, que no sepan quién fue El Santo y si no son aficionados a la lucha libre, al menos han visto alguna vez una de sus películas.
Por ejemplo, en Japón es un luchador muy admirado. A pesar de que mi padre jamás pisó la 'Tierra del Sol Naciente'. El Santo es respetado como una leyenda, dentro del deporte y el espectáculo en México. 
Fue tal su éxito que se convirtió en el luchador más popular de México, con un sin número de triunfos. Pese a ser rudo, era admirado y querido por la gente. 
El Santo fue de esos seres humanos que igual que Charles Chaplin, Cantinflas, Bruce Lee, Pelé, Pedro Infante o Elvis Presley, por mencionar algunos ídolos, son elegidos por Dios. Estos personajes tienen historias de vida similares a la de cualquier ser humano, pero en ellos hay un modesto antes y un importante después.
Por eso y por mucho más, hoy les comparto que El Santo sigue de fiesta y que próximamente será homenajeado al recibir un reconocimiento que solo reciben los grandes deportistas de nuestro país, porque el Enmascarado de Plata será el primer luchador profesional en recibir el “Premio al Mérito Deportivo” dentro de la entrega anual del Premio Nacional del Deporte. Esto es gracias a su impecable trayectoria deportiva. Y  para mí será un gusto enorme recibirlo en su nombre y de manos del Presidente de nuestro país, Enrique Peña Nieto. 
Cien años se dicen fácil y puedo decirles que mi padre llevó una vida de mucho sacrificio; fue un hombre humilde, trabajador, responsable, tenaz, soportó críticas y a pesar de todo siempre se mantuvo firme; tuvo que defenderse en juzgados, arriba del ring y en el cine, ya que sus películas fueron muy criticadas.  Y aunque no vivió para escuchar que su cinematografía se considera en Europa como cine de culto, seguramente desde donde él esté debe sentirse orgulloso de que el género cinematográfico del Cine de Luchadores trascendió en nuestro país y en muchos más países de todo el mundo.
El Santo fue, es y seguirá siendo una verdadera leyenda, un personaje exitoso y lo es gracias a sus películas, a sus triunfos en el ring y su leyenda, que está rodeada de historias y mitos.
“Los hombres pueden morir, las Leyendas son eternas”.
Nos leemos la próxima semana, para que hablemos Sin Máscaras”
El Hijo del Santo

jueves, 25 de enero de 2018

100 AÑOS DE EL SANTO, EL ENMASCARADO DE PLATA El Santo y su cuna centenaria Se cumplen 100 años del natalicio del mítico luchador mexicano, una pieza de la identidad de México



El Santo 100 años
El Hijo del Santo sostiene una fotografía de su padre. CARLOS JUICA





Lo último que vio Rodolfo Guzmán fue una estación de ferrocarril. Era la parada de Tulancingo, Hidalgo. Su rumbo era Ciudad de México, a 143 kilómetros. Con siete años se desprendió su vida rural para adherirse al estilo de vida del barrio, de la calle. Allí se fraguó el atleta, luego el ídolo de lucha libre y después en un icono de culto. Es El Santo, el enmascarado encumbrado en 100 años.
Antes de ser el Santo, era Rodolfo Campuzano Guzmán. O al menos eso decía el acta de nacimiento que tenía un grave error: al niño nacido el 23 de septiembre de 1917 le habían puesto los dos apellidos de su padre, luego corregiría ese fallo. El destino le ponía intrigas a su verdadera identidad. Guzmán vivió sus primeros años en una vecindad que hoy es una escuela primaria llamada Club de Leones. “En Ciudad de México se hizo como el hombre al ser muy aventurero”, señala su heredero, el Hijo del Santo. Su padre trabajaba de carpintero por la calle de Belisario Domínguez, en el núcleo de la entidad. Fue un hombre de muchos oficios, sin embargo, el arte de la lucha libre le atrapó. Poco tardó para convertirse en un campeón en un espectáculo donde el más púdico lanza una serie de insultos sin ser juzgado.


La primaria Club de Leones, lugar donde antes estaba la vecindad donde creció Rodolfo Guzmán.ampliar foto
La primaria Club de Leones, lugar donde antes estaba la vecindad donde creció Rodolfo Guzmán.


Sus primeras luchas no eran tan buenas, transitaba de un nombre artístico a otro hasta que a Jesús Lomelí, uno de los árbitros, inventó el personaje de El Santo. Con el concepto, Rodolfo Guzmán idealizó su máscara al puro estilo del hombre de la máscara de hierro, una construcción literaria de Alejandro Dumas, según constata el especialista Marco Antonio Mendoza. Pero esa máscara plateada por sí sola no fue el éxito, necesitó de la industria del cómic mexicano para convertirse en el héroe mexicano que no necesitaba de un superpoder.
Llegaron los grandes tirajes de los cómics, luego las películas, las funciones de lucha libre abarrotadas, toda una gloria ante una sociedad convulsa. El Santo era en México lo que es Cristiano Ronaldo en el mundo, o quizá más. Tuvo 10 hijos y los educó para mantener en secreto su identidad. Era actor de teatro, de cine. Era el hombre del misticismo, el que no dejaba ver su verdadero rostro, hasta que en una tertulia televisiva, en 1984, decidió mostrar su faz, 10 días antes de morir a los 66 años.


Una de las esculturas del Santo en Tulancingo, Hidalgo.ampliar foto
Una de las esculturas del Santo en Tulancingo, Hidalgo. 


El día del funeral del Santo paralizó a la Ciudad de México. “Fueron dos sepelios. Por un lado murió mi papá, Rodolfo Guzmán. Eso era lo doloroso; del otro lado, me di cuenta que para el público se murió el luchador. Si no le hubiéramos dicho a nadie hubiera sido un sepelio con pocas personas. Pero esto fue una locura. Se llenó de prensa, de gente. Todos querían tocar su ataúd. Del trayecto de la funeraria al panteón desde los puentes peatonales le decían adiós. Se oía el grito de ¡Santo, Santo!”, comenta el Hijo del Santo.
“No es fácil tomar un personaje de esta magnitud y no dejar que se vaya al olvido. Cuando yo tenía 20 años yo ya empezaba a luchar, pero mi padre no lo sabía. Un día me descubrió y regañó. Me pidió olvidarme de la lucha libre. Después me dijo ‘me gustaría que tú fueras el Hijo del Santo’. ¡Híjole! No había momento para pensarlo. Le dije ‘si tú quieres, yo puedo’. Esto es tan importante como la corona de un rey”, reflexiona el vástago del enmascarado de plata, quien se ha esforzado por mantener a flote la esencia de El Santo.
El personaje de la máscara plateada tiene su propia tienda en el barrio de la Condesa. Ahí se vende todo tipo de producto. Es el paraíso para los coleccionistas: juguetes, carteles de cine, camisetas y, claro, máscaras. En su natal Tulancingo algunos aficionados montaron en 2009 un museo comunitario en el que llevaban sus mejores recuerdos del luchador: una fotografía, recortes en el periódico y de todo tipo de reliquias. El recinto se instaló en los edificios que funcionaban como los cuartos de máquinas de la última estación de ferrocarril en la que se subió Rodolfo Guzmán. El espacio es pequeño similar al de una galería modesta.


Una de las imágenes del Santo en la tienda en Ciudad de México.ampliar foto
Una de las imágenes del Santo en la tienda en Ciudad de México. 


“El museo empezó a tener problemas de acervo, hubo personas que reclamaron sus objetos”, menciona José Francisco Palacios, jefe de museos de la entidad. La colección no fue del agrado del Hijo del Santo luego de que no llenaba las expectativas para dignificar la imagen de su padre. Desde años ha buscado un lugar para instalar un gran museo en la Ciudad de México, pero no ha encontrado eco. “Estuve en Madrid, lo comenté y me espanté porque alguien me dijo ‘lo ponemos aquí. Tráete todo y aquí lo situamos’. Es una gran oportunidad, pero no me lo perdonarían los mexicanos”, admite el Hijo del Santo.
La huella de El Santo se puede encontrar en Tulancingo, en Tepito, el barrio bravo de la capital, en cada rincón de su país, en Europa incluso en Japón. En todo sitio donde haya un cuadrilátero siempre habrá reminiscencias de este luchador de plata.
Cortesía: https://elpais.com/cultur y 

miércoles, 24 de enero de 2018

Brilla Santo en expo por 100 años
















La figura de El Santo, ícono de la cultura popular de México y leyenda del cuadrilátero, así como superhéroe de historietas y filmes de terror dedicado a combatir zombies, hombres lobo y mujeres vampiro, es celebrada en la exposición 100 años. Santo, el enmascarado de plata. Con motivo del centenario del natalicio de Rodolfo Guzmán Huerta (1917-1984) mejor conocido como El Santo, añadió la Secretaría de Cultura en un comunicado, la Casa de la Cultura de Puebla exhibe en sus muros la muestra integrada por 201 piezas entre, fotografías, capas, máscaras, portadas de historietas y otros artículos, que dan cuenta de la vida cotidiana y fama del luchador mexicano. 

El legendario deportista es uno de los pilares del imaginario popular mexicano. Su implacable reputación sobre el cuadrilátero y su éxito como estrella de cine lo convirtieron en un hito cultural, por ello la relevancia de la muestra. El montaje recorre sus inicios, desarrollo y consolidación de quien se le recuerda como deportista, y también como un hombre con gran versatilidad que provocó un fenómeno popular indiscutible, al grado de exaltar entre los mexicanos un sentimiento de orgullo nacional. 

Al recorrer el montaje, el público adulto recuerda o reafirma sus conocimientos respecto a este ídolo. Mientras que nuevas generaciones se acercan, probablemente por primera vez, al famoso héroe popular que pasó del deporte a ser un protagonista de historietas, películas y programas de televisión. A partir de la colección particular de El Hijo de El Santo, la muestra exhibe los aspectos públicos y privados de la vida del ícono mexicano de la lucha libre, por lo que se puede apreciar su papel amoroso como padre, su devoción por la Virgen de Guadalupe, aplicando famosas llaves sobre el cuadrilátero, conviviendo en el set de grabación con el equipo de producción, y atendiendo a sus admiradores. 

Para el montaje de la exposición, la museógrafa Gina Cruz tomó como referencia el libro Santo, El enmascarado de plata. Imágenes, editado por la Dirección General de Publicaciones de Conaculta en 2009, un álbum de fotografías captadas por Lydia Gabriela Olivares Celis. En las imágenes expuestas en la muestra, se revelan facetas poco conocidas del ícono mexicano y acciones cotidianas como su gusto por los toros, su asistencia a partidos de beisbol, rezando cerca de una cruz, colocando un árbol de navidad, en bata en el baño, observando la portada de un disco de The Beatles, visitando la casa de Pancho Villa en Chihuahua, y tocando la guitarra. También se puede apreciar a El Santo compartiendo con actrices y actores que llegarían a ser figuras reconocidas, como el payaso Bozo, José René Ruiz Martínez Tun tun, María Eugenia San Marín, Lorena Velázquez, Sasha Montenegro, Irma Serrano, Alberto El Caballo Rojas, Anel, Rossy Mendoza y Edaena Ruiz, así como sus encuentros con figuras de la televisión, entre ellas Cepillín, Jacobo Zabludovsky y Paco Malgesto.

Se le puede ver junto a Javier Solís, con quien sostuvo una sincera amistad. El cantante regaló al luchador un sombrero de charro, mismo que se exhibe en la muestra, además de fotografías en las que lo porta. La exhibición 100 años. Santo, el enmascarado de plata, se integra también de anuncios, como el de una presentación del luchador junto a Javier Solís, en 1963, el cartel original diseñado para el lanzamiento de la historieta Santo. El enmascarado de plata. Se aprecian fotografías de los rodajes de filmes como Atacan las brujas, Santo vs El estrangulador, Santo en el tesoro de Drácula, Santo contra la invasión de los marcianos, Santo vs los zombies, Santo contra la invasión de los marcianos, Operación 67, Santo y el águila real. 

En cuanto a los objetos presentados, destacan su cinturón de Campeonato Nacional Medio, obtenido en 1933, cárteles promocionales  de filmes como Santo vs la mafia del vicio, Santo vs la magia negra, El barón Brákola, Santo vs las diabólicas. Otros objetos que se exhiben son el guión original del filme Santo vs las mujeres vampiro, su capote, chaquetilla y estoque de torero, la máscara original del luchador confeccionada por él mismo en piel de cerdo, un cuaderno de anotaciones con fechas, lugares y pagos de sus presentaciones en Estados Unidos. 




También están las máscaras de los luchadores Gladiador, Bobby Lee, Black Shadow y 
Espectro, que obtuvo El Santo al ganarles sobre cuadrilátero, una capa y mallas plateadas, una capa de roja con plateado, otra en verde con plata, y zapatillas de lucha. 



En una vitrina se pueden ver 16 portadas e ilustraciones de la historieta editada por José G. Cruz, en otra más los primeros tres números de la historieta, publicadas en septiembre de 1952, y publicaciones como K.O, o Clinch, que le dedicaron portadas y amplias artículos.



El amor de El Hijo del Santo hacia su padre queda de manifiesto en un texto y pinturas realizadas por él a su memoria, como La maleta y Recuperación. Se pueden leer frases dichas por el luchador en vida: “Podrán buscarme todos los defectos que quieran pero nunca se me podrá acusar de haber defraudado al público” o “Los héroes pueden morir, las leyendas son eternas”. 

Cabe mencionar que paralelamente a la exhibición se proyectan películas protagonizadas por El Santo, en la Cinemateca Luis Buñuel de jueves a domingo. La exposición 100 años, Santo, el enmascarado de plata, estará hasta el próximo 30 de enero del 2018 en la Casa de la Cultura de Puebla, ubicada en 5 Oriente 5, esquina con 16 de septiembre en la colonia Puebla Centro. El horario es de martes a jueves de 10 a 18 horas, viernes a domingo de 10 a 20 horas y la entrada general cuesta 30 pesos.

Cortesía: https://mexico.quadratin.com.mx


martes, 23 de enero de 2018

MUERTE Y RELIGIOSIDAD EN LA LUCHA LIBRE



A pesar de lo que digan las nuevas generaciones o algún crítico sin conocimiento de causa, la Lucha Libre (LL) no está de moda; desde los años cuarenta, es decir, cuando se consolidó la Empresa Mexicana de Lucha Libre, ahora Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLLL), ha estado presente en nuestro país. Por consecuencia la LL con toda su parafernalia ya es parte de nuestra cultura.




Para poner un ejemplo solo hay que remontarse a las épocas en que la revista del Santo no salía cada mes, ni siquiera cada quince o cada siete días, sino tres veces a la semana. Y Santo, el enmascarado de plata, una revista atómica competía con las del Médico AsesinoEl Mil MáscarasEl Huracán Ramírez y otros superhéroes enmascarados. Cuando los seriales de luchadores en el cine eran moneda corriente y los rudos y técnicos se codeaban con las luminarias de la farándula nacional. A poco nadie recuerda cómo los domingos la familia se reunía frente al televisor para ver las luchas transmitidas por Telesistema Mexicano. Ahora por Televisa con retransmisión a todo a todo el país, Latinoamérica, sur de Estados Unidos y Europa, conservando altos niveles de audiencia.
En la LL mexicana, el encordado no es un campo de batalla, como sí lo es en el wrestling, donde el WASP defiende su supremacía blanca contra negros, latinos y árabes. En México es en realidad el sitio sagrado donde las fuerzas del bien y del mal se enfrentan. El sitio espiritual de encuentro entre las fuerzas celestiales e infernales. Los personajes de los luchadores en México tienen resonancias religiosas o de ultratumba. No es extraño que La Parka, el Santo, el Místico, Averno y Mefisto sean los que encabezan los carteles. No es tampoco de asombrase que las arenas en realidad sean iglesias. “La México Catedral”, rezan los locutores cada fin de semana.
Es de tomar en cuenta que La Parka no es el primer personaje que toma a la muerte como imagen. Ya desde los inicios de la LL había personajes que recordaban a infinidad de personajes venidos desde el Más Allá. El Murciélago Velázquez es tal vez el primer luchador que toma para sí las fuerzas del mal. Trayendo escondido en su capa víboras y coleópteros que hacían las delicias del público. Luego vendría el famosísimo Santo, quien se convertiría en el principal ajusticiador de entes del inframundo, acabando en su vejez como escapista, desafiando a la muerte.
Pero no sería hasta la llegada de El Espectro de Ultratumba que las referencias mortuorias se harían evidentes. Este peculiar luchador vestía una máscara de color verde, rematando el “casco” con una peluca color café. Se hacía ayudar por cuatro personas que cargaban un ataúd hasta el ring. Después de un rato de silencio, salía del féretro y comenzaba a luchar descalzo.
No es de extrañar que en estos tiempos de televisión y de grandes producciones cinematográficas de sorprendentes efectos especiales, El Espectro fuera uno más de estos cinematográficos gladiadores. Pero en los sesenta, con la población mexicana todavía cándida, a pesar de las crueldades de la Revolución y de la Guerra Cristera, la gente se asustaba y pensaba que El Espectro en verdad era una especie de muerto viviente.
Podría parecer sorprendente, pero en diarios de los sesenta se reporta que El Santo fue perseguido por una multitud enfurecida porque no volaba con su cohete, como lo hacía en sus revistas. El enmascarado le reclamó a José G. Cruz, guionista de la publicación y este tuvo que quitarle el aparato.
El Santo pelearía en sus cintas siempre como una encarnación del bien puro y sin concesiones. Casi como un personaje asexual. La bondad en pleno. Sus orígenes, se pueden rastrear de muchos maneras en sus cintas. Pero la más aceptada es que proviene de una extirpe de bienhechores coloniales, que evitan el uso de armas. Santo lucharía contra la magia vudú, contra vampiros y vampiresas, con científicos locos o asesinos en serie. Siempre enfrentándose a la Muerte.
Muchos otros luchadores no solo no pelearían contra ella, sino que la retomarían en sus personajes. Como los Hermanos Muerte I y II, atletas de la periferia que fueron pronto desenmascarados. O los boricuas Cripta, Sepulcro y el mexicano Lápida, que ofrecen una entrada a la arena que homenajea muy al EspectroCripta camina ataviado con un manto blanco mientras sus compañeros lo bordean con largos capuchones como de monjes. La luz baja y entre las penumbras ingresan al ring.
Otro personaje de las periferias es La Niña Blanca, clara alusión a como los devotos de la Santa Muerte la llaman; tal vez con la intención de hacer menos temible su culto. El luchador, obviamente es feligrés de esta santa y ha declarado que lleva el personaje “con mucho respeto y con el afán de difundir a la Niña” (Revista Box y Luchas).
Sin embargo, sería con la llegada de Antonio Peña que menudearían infinidad de atletas que abrevan de la Muerte o de los seres infernales. Peña vio la luz como luchador bajo el nombre del famoso Kahos. Personaje parecido a su tío El Espectro. Como él lucharía descalzo y retomaría la parafernalia gótica o terrorífica. Pronto Peña dejaría la LL en el encordado y se dedicaría a crear personajes para la Empresa Mexicana de Lucha Libre, y posteriormente para la suya, la AAA.
Peña engrosaría el universo del pancracio con personajes como Kalis, la Momia, La Parka, Gronda (especie de demonio italiano), El hijo del Diablo, Espíritu, El Cuervo, El Mesías, Ozz, Chessman (famoso asesino norteamericano), Averno y Mephisto, entre muchos otros.
El luchador mexicano, es decir el luchador enmascarado, con prominente barriga y viviendo su personaje hasta su deceso, es un icono bien enraizado y motivo de estudio en el mundo entero. Desde referencias en películas y documentales españoles, alemanes o argentinos, hasta libros dedicados al fenómeno y caricaturas norteamericanas.
En nuestro país, a pesar de la división entre rudos y técnicos, la gente se reparte entre ellos por igual. No importa su filiación mientras el luchador brinde espectáculo y se entregue al público. La gente pude ser ruda sin ningún tipo de remordimiento porque el mexicano es transa desde hace siglos, porque sabe que en el sistema no se puede ir por la derecha, sino que hay que torcer las reglas para obtener lo que se quiere. Cuando menos las reglas del hombre, porque indudablemente es guadalupano hasta la médula. Las reglas de Dios no se quebrantan.
El ring es un escaparate de la cultura popular de ese momento. Lo que esté sonando en la cabeza del mexicano es lo que se verá representado en los luchadores.
No es de extrañar que la Muerte y el inframundo siempre estén presentes.
Fotografía de La Parka tomada de: http://www.foxsportsla.com/columnistas/view/49736-lucha-soap-opera-dos-regresos-monumentales?country=mx
Cortesía:  y http://metropolifixion.com 

lunes, 22 de enero de 2018

Gran Cartel de lucha libre en "ARENA CORDOBA"






A PARTIR DEL 1 DE FEBRERO YA ESTARAN LOS BOLETOS EN "ARENA CORDOBA" POR BEISBORAMA y en PINTORY av. 9 calle 26 fracc. San José en Córdoba...Veracruz está de vuelta y el Deporte es Turismo y Cultura...

domingo, 21 de enero de 2018

Los Cronistas de la Lucha Libre 21 de Enero 2018







Nueva edición de Los Cronistas de la Lucha Libre, con detalles de la nueva rivalidad entre Blue Shadow y Dante en la NGV, noticias sobre una teleserie de Santo El Enmascarado de Plata, hay nuevo campeón EEUU en WWE y los resultados del primer día de la gira del CMLL en Japón.

https://mx.ivoox.com/es/cronistas-lucha-libre-21-de-audios-mp3_rf_23267836_1.html